Si has escuchado hablar de la tecnología Tesla y no sabes exactamente qué es, en este artículo te lo explicamos de forma clara. La estimulación magnética funcional es una tecnología no invasiva utilizada para activar y fortalecer músculos profundos, especialmente los del suelo pélvico.
En concreto, esta tecnología utiliza campos electromagnéticos para generar contracciones musculares controladas. A diferencia de otros métodos, no requiere agujas, electrodos internos ni procedimientos invasivos. La persona se sienta vestida en una silla terapéutica mientras el equipo estimula la musculatura.
En primer lugar, esta tecnología se caracteriza por ser no invasiva. Por lo tanto, no requiere agujas, incisiones ni electrodos internos. Además, la persona puede permanecer vestida durante la sesión y no necesita adoptar posiciones incómodas.
Por otra parte, la silla terapéutica puede estimular el suelo pélvico y complementar el trabajo con la musculatura del abdomen y la espalda. De este modo, se busca una activación más integrada de la zona central del cuerpo.
El suelo pélvico está formado por músculos que contribuyen al soporte de la vejiga, el recto y los órganos reproductivos. Sin embargo, cuando esta musculatura pierde fuerza o coordinación, pueden aparecer síntomas como pérdidas de orina, molestias pélvicas o alteraciones funcionales.
Durante la terapia, la silla genera pulsos electromagnéticos que producen contracciones rítmicas. Así, es posible activar y fortalecer estos músculos sin introducir dispositivos en el cuerpo y sin exigir que la persona realice cada contracción voluntariamente.
Además, la tecnología puede estimular la musculatura de la espalda y el abdomen. Este trabajo complementario es importante porque el suelo pélvico no funciona de forma aislada. Por el contrario, participa junto con el abdomen, la espalda y la respiración en la estabilidad de la zona central del cuerpo.
En mujeres, la estimulación magnética funcional puede incorporarse a protocolos profesionales para abordar diferentes necesidades, entre ellas:
No obstante, la indicación depende del origen de los síntomas y del estado de la musculatura. Por eso, antes de comenzar, es necesario realizar una consulta que permita determinar si esta tecnología es adecuada y cómo debe integrarse al tratamiento.
En hombres, esta tecnología también puede formar parte de protocolos orientados al fortalecimiento y la recuperación funcional del suelo pélvico. Por ejemplo, puede considerarse en casos de:
Sin embargo, estos síntomas pueden tener diferentes causas. Por lo tanto, la estimulación magnética no reemplaza el diagnóstico médico ni debe presentarse como una solución única para todos los pacientes.
Durante la sesión se perciben contracciones rítmicas y una sensación de presión o vibración en el periné, el abdomen o la espalda. En general, la experiencia se parece al trabajo muscular que se produce al hacer ejercicio.
Además, la intensidad se ajusta de acuerdo con la tolerancia de la persona y el objetivo del protocolo. El procedimiento no debería ser doloroso. Por eso, si aparece dolor o una molestia inusual, debe informarse al profesional para revisar la intensidad o la configuración del equipo.
El equipo cuenta con una silla terapéutica que funciona como aplicador principal. Asimismo, dispone de un panel de control desde el que se seleccionan los protocolos según las necesidades de cada persona.
Gracias a esta configuración, es posible trabajar el suelo pélvico y complementar la estimulación con músculos de la espalda y el abdomen. De esta manera, el protocolo puede adaptarse al objetivo definido durante la consulta.
En consecuencia, puede ser una alternativa para personas que necesitan fortalecer músculos profundos sin someterse a procedimientos invasivos. Aun así, sus beneficios dependen de una correcta indicación y de un protocolo personalizado.
No. Su función es activar y fortalecer la musculatura de forma no invasiva, pero no sustituye todos los tratamientos para el suelo pélvico. Dependiendo del caso, puede combinarse con fisioterapia, ejercicios específicos, cambios de hábitos u otras indicaciones médicas.
Además, el protocolo debe diseñarse según los síntomas, antecedentes y objetivos de cada persona. Esto se debe a que no todas las molestias del suelo pélvico tienen la misma causa, aunque en redes sociales a veces parezca que todo se arregla con una silla y treinta minutos.
No. La persona permanece vestida y no se utilizan agujas, electrodos internos ni incisiones.
En general, no debería doler. Durante la sesión se sienten contracciones, presión o vibración similares al trabajo muscular que se produce al hacer ejercicio.
No. También puede incorporarse a protocolos para hombres, incluida la recuperación después de determinadas cirugías de próstata.
No necesariamente. En primer lugar, debe identificarse el tipo de incontinencia. Después, el profesional determinará si el fortalecimiento muscular está indicado.
No necesariamente. Por el contrario, puede complementar el trabajo terapéutico según el diagnóstico y el plan establecido para cada persona.
En conclusión, la estimulación magnética funcional puede ayudar a activar y fortalecer el suelo pélvico sin procedimientos invasivos. Sin embargo, sus beneficios dependen de una correcta indicación y de un plan adaptado a cada persona.
Si presentas pérdidas de orina, dolor o debilidad pélvica, agenda una consulta en Cliniderma. De esta forma, podremos evaluar tu caso y determinar si esta tecnología es adecuada para ti.
Cliniderma » ¿Qué es la estimulación magnética funcional?


Escrito por
Uróloga y Sexóloga · Cliniderma Bogotá
Uróloga especialista en disfunción eréctil, incontinencia urinaria y rejuvenecimiento vaginal. Médica de la Pontificia Universidad Javeriana con especialización en urología de la FUCS. Parte del equipo médico de Cliniderma, clínica dermatológica y estética avanzada en Bogotá.
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Un Comentario
Excelente tema.
Gracias por explicarme sobre la estimulación magnética funcional; me quedó más claro todo sobre este equipo.